EMPLEO PUBLICO VERSUS EMPLEO PRIVADO
Si analizamos la situación laboral del Ayuntamiento de la Vall d´Uixó encontramos un ejemplo claro de las diferencias existentes entre la concepción de empleo privado defendido por el Partido Popular, partidario del liberalismo (que propugna la limitación de los poderes del Estado respecto a las libertades individuales), y el empleo público defendido por el Partido Socialista, partidario del progresismo (que persigue el progreso social y político) y de unos servicios públicos de calidad.
Esta concepción de política liberal defendida por el Partido Popular lo que consigue, en realidad, es aumentar las rentas empresariales, especialmente las financieras, en detrimento de las rentas de trabajo, lo que ha llevado a provocar un desequilibrio de rentas que ha propiciado una mayor división entre las clases sociales.
Por el contrario, una mayor implantación del sector público produce unos mercados de trabajo que garantizan unos salarios y una protección social que comporta una mayor demanda. A salarios más elevados existe una mayor demanda de productos, lo que conlleva una inversión empresarial que genera una mayor actividad.
La situación de la Vall no es diferente al resto de la Comunidad Valenciana ya que el Partido Popular ha sentado las bases necesarias para que exista una crisis de producción, que se traduce en unos beneficios bajos para las empresas (al no existir demanda de productos puesto que los salarios de los trabajadores son bajos), mientras que los ricos se decantan por inversiones especulativas y no productivas (terrenos que venden a precios desorbitados).
Si pensamos que todo el entramado laboral de la Vall gira alrededor de la construcción (excepto alguna empresa de calzado, cuya situación económica tampoco es muy boyante), encontramos fácilmente explicación en el gran aumento del paro que se está produciendo en la localidad.
Frente a esta situación un aumento del gasto público (que conllevaría la creación de empleo) produciría un incremento de la renta disponible que se traduciría en un ascenso de la demanda.
Una mayor inversión del Ayuntamiento en servicios de ayuda a la dependencia, servicios sociales, atención a la infancia, limpieza viaria, etc., produciría, sin duda, unos servicios públicos de calidad y una mayor cantidad de empleos que en los momentos actuales solucionaría el problema de muchas personas.
Justo lo contrario que pretende realizar el Partido Popular al privatizar el servicio de recogida de residuos sólidos urbanos, cuyo único interés es facilitar que el beneficio generado por el mismo (entre un 15 y un 20% de ganancias) sea acaparado por una empresa privada y no por el propio Ayuntamiento que lo revertiría en aumentar y mejorar los servicios a sus vecinos.
Este interés en privatizar la recogida de residuos sólidos urbanos plantea una serie de interrogantes sobre la empresa a la que se le va a conceder (según comentarios que circulan por la localidad será para la empresa URBASER, S.A.) y sobre la actitud del Partido Popular al negarse a negociar con los sindicatos ni facilitarles información sobre el pliego de condiciones para la concesión del servicio.
Imposición en lugar de negociación y diálogo social, muy en la línea de la alcaldesa y de su equipo de gobierno, procurando beneficiar a alguna empresa amiga ( en línea con los últimos escándalos de Madrid) sin importarle la defensa del interés general de los ciudadanos.
Manolo Martínez.






